Emanuel García
En 2024 tuve la oportunidad de trabajar en el chiringuito Carmela durante tres meses en la temporada de verano y…
Trabajar en Carmela fue, sin buscarlo, de las experiencias más gratificantes de mi vida.
Éramos un equipo pequeño y yo una novata, pero cada uno tenía su papel y rápidamente la cosa empezó a funcionar. A veces cuesta congeniar con compañeros o jefes, sobre todo cuando llegan momentos de estrés, pero en mi caso todos me lo pusieron muy fácil desde el primer día.
Sin darme cuenta, pasó el tiempo y al final del verano me quedé con un montón de momentos a los que siempre les guardaré mucho cariño, y todo gracias al grupo que hicimos.
En cuanto al sitio, la verdad es que es inmejorable y, claro está, cuenta con unas vistas espectaculares (siempre pasadas por naranja). A la gente esto también le pone de buen humor, así que siempre había muy buen ambiente en la terraza, acompañado de buena música y aún mejor comida (las zamburiñas y los postres, mi parte favorita de la carta).
Y es que Carmela es de esos sitios que nunca quieres dejar y siempre te invita a volver, por eso nunca olvidaré ese verano y todo lo que me dio.